Lindsay, eres única. Eres graciosa, hermosa, tierna, dulce, mi niñita engreída y encantadora. Eres una princesa, hagas lo que hagas. Mientras peor te va, más te quiero. Aunque estés borracha, drogada, deprimida, calata, mal vestida, como quieras, yo siempre te querré, porque eres tú misma y así me encantas, aunque digan que eres tonta. Sueño contigo y espero que cuando nos conozcamos aún puedas hablar o caminar sola, para que puedas reconocerme y seguirme. Saldremos adelante o nos seguiremos hundiendo juntos. Besos, mi princesita.